Madrid: La ciudad que reavivó mi fuego
A pesar de mi profundo amor por la joyería, estudié una carrera en economía en Barcelona, creyendo que era la elección más sensata.
Sin embargo, mi corazón nunca abandonó el oficio. Un viaje transformador a Paris reavivó mi pasión.
El espíritu artístico de la ciudad, sus calles llenas de historia y romanticismo, me sobrecogieron.
Paris fue donde me enamoré de nuevo—no solo de la ciudad, sino también del arte de crear joyas de oro.
Decidida a profundizar aún más, viajé por toda Europa, estudiando con maestros artesanos expertos en oro que me enseñaron las técnicas ancestrales que hoy definen mis creaciones.